El ladino desde la posguerra hasta el presente
Los acontecimientos de la segunda guerra mundial afligieron gravemente los judíos del mundo; específicamente los grupos sefardíes, y este impacto bélico contribuye en gran parte al declive del ladino. Dora Mancheva encuadra la situación así: “Huelga hablar de lo que supuso para los judíos europeos la segunda guerra mundial. Se redujo de forma notable el número de hablantes de la lengua y ello ocurrió en una proporción desmesurada y en un período cortísimo para los procesos lingüísticos” (2008, p.86). Los sefardíes europeos y asiáticos en la posguerra Las populaciones de los grupos sefardíes europeos y asiáticos fueron diezmadas en el conflicto, y la mayoría de los que no murieron en la guerra salieron de sus tierras natales en los años de la posguerra. Un caso demostrativo de esta catástrofe es la ciudad griega de Salónica.
Esta ciudad era el último metrópolis sefardita, y contaba con 56.000 judíos con el estallido de la guerra; casi todos habladores del ladino (Renard, 1966, p. 80). Después de una ocupación nazi de dos años, 54.000 de ellos habían sido desterrados a los campos de concentración (Molho, 1992, p. 9). La tabla de Lestchinsky demuestra las pérdidas sufridas entre las poblaciones sefarditas de los otros países Balcanes durante la guerra (1946, 12,22).
País
Población judía, sept. 1939
Pérdidas
%
Población Judía
1945
Grecia
75.000
60.000
80%
16.000
Yugoslovia
75.000
55.000
73.3%
9.000
Bulgaria
50.000
7.000
14%
40.000
Rumania
850.000
425.000
50%
300.000-320.00
Lestchinsky (1946, 12,22)
Dos excepciones de este destierro durante la guerra son los sefarditas de Bulgaria y Turquía, aunque en ambos casos, casi todos de ellos salieron de estos países después de la guerra. En Bulgaria, este grupo se conservó porque Bulgaria estaba aliada a Alemania durante la guerra, y nunca fue invadido. Sin embargo, con la ocupación comunista de su país después de la guerra, ellos se marcharon a Palestina (Harris, 1994, 310). Turquía se quedó neutral durante la guerra, preservando la vida de los judíos allí, pero las situaciones económicas en la Turquía posguerra les forzaron abandonar su país para Palestina y los EEUU (Harris, 1994, 48).
Una consecuencia del destierro y la matanza de estos grupos es el declive de la prensa djudeo-español después de la guerra. Diáz-Mas cita los años 1908-1945 como la edad de esplendor para la prensa sefardita, y con la terminación de la guerra vino también el fin de casi todos estos periódicos y publicaciones (1986, 167-8). Solo tres periódicos estrenaron en este periodo de posguerra, todos ellos en Tel-Aviv (Harris, 1994, 130). Estos periódicos eran importantísimos para la conservación del ladino. Tenía un efecto vivificador en la lengua, y para muchos de los sefardíes eran los únicos escritos disponibles y accesibles en ladino (Harris, 1994, 130). Por eso, la desaparición de estas prensas correlaciona fuertemente con el declive del idioma. De más que 300 periódicos publicados en ladino sobre los siglos, solo existen dos actuales: Şalom en Estambul y Haber en Tel-Aviv, y estos dos están escrito primeramente en turco con una o dos páginas en ladino (íbid., p.131). Los sefardíes actuales En los Estados Unidos, los dos grupos más grandes sefarditas actuales están en Nueva York y Los Ángeles.
Sinagoga Hispana en Nueva York http://farm3.static.flickr.com/2048/2204256753_7bc324aa76.jpg?v=0
En 1994, tuvieron 60.00 y 2.500 personas, respectivamente (íbid., p.145-150). En ambos lugares, se hallan mezclado en los grupos sefardíes judíos asquenazíes y otros de ascendencia no-hablar ladino. Esta mezcla, con otras razones que se expone más adelante, contribuye a una disminución del ladino en estas comunidades. En las sinagogas de los dos centros judíos, se usa el ladino para oraciones, cantos, y poemas pizmonim (canciones religiosas), pero todos esos usos son infrecuentes. Para contrastarlo a cómo era antes, al principio del siglo XX, era muy común para tener sermones y anuncios completamente en ladino en estas sinagogas (íbid., p. 145-150).
La comunidad sefardí de Israel es la más grande en el mundo, con una población de 300.000 en 1977 (Sephiha, 1977, p.72). Aunque en esta comunidad se ve una bajada del uso de ladino también, hay algunos recursos para experimentar el idioma hoy en día. Kol Israel transmite un programa de quince minutos en ladino cada día, y la revista Aki Yerushalayim
está escrita completamente en ladino (Harris, 1994, 147).
Hay también una comunidad sefardita en Argentina. Según Benveniste, varios grupos sefardíes llegaron a Argentina en los últimos dos décadas del siglo XIX desde Marruecos, el imperio otomano y las islas de Egeo, y hubo un flujo constante desde estos lugares hasta después de la segunda guerra mundial (Benveniste, 2009). El efecto del castellano en Argentina y otros lugares será analizado más adelante. Un ejemplo del ladino actual en este país es el poemario Dibaxu, una obra bilingüe en ladino y castellano del poeta Juan Gelman. A pesar de ser un judío asquenazí, Gelman escribe este libro para “escape the limited trappings of a national identity defined by an oppressive military regime” (Balbuena, 2009, p.2). En esta capacidad, ladino es sólo uno de lenguas argentinas que son marginadas/de-centralizadas.
El uso y estado del ladino actual En un estudio de 91 hablantes modernos del ladino, Harris descubre algunas características que indican los usos del ladino hoy en día, y algunas tendencias que lo diferencia del ladino histórico. El uso principal para los ladino-parlantes es para comunicarse con familiares mayores, y este uso cesa con la muerte del familiar. Uno de sus entrevistados lo explica de esta manera: “Hebrew is spoken by the new generation while Judeo-Spanish is spoken by the older-generation” (Harris, 1994, p.167). Otras cosas que ella cita son el uso del ladino como idioma secreto en frente los que no lo hablan, una manera de contar chistes, una lingua franca entre sefardíes de diferentes lugares, y una manera para comunicar con habladores del castellano moderno.
Los dos rasgos sobresalientes del ladino moderno que Harris descubre son los préstamos de otras lenguas y el cambio de códigos. Ella clasifica los préstamos según el idioma del cual proceden, y encuentra préstamos del inglés, francés, hebreo y el castellano moderno. Muchos de los préstamos del inglés son análogos a los préstamos del inglés al español en las zonas de contactos. Por ejemplo, ella observa trok para significar ‘camión’, lo cual es muy parecido a la troca de spanglish (íbid., p, 173). Ella observa otros cambios que el castellano ejerce sobre el ladino que no son léxicos.
También hay mucha intrusión fonética del castellano. Un rasgo fundamental que distingue el ladino del castellano moderno es el uso de las consonantes africadas palatales [Ĵ] y [ž] en palabras como mužer y ĵente (íbid., p.174). Sin embargo, por medio de contacto con el castellano contemporáneo, ella observa una amplia desafricación de estas dos consonantes para dar la sorda velar fricativa [x] que aproxima los sonidos del español. Una razón por esta influencia interlingual, además del constante contacto con el castellano moderno en un país con tantos hispanohablantes, es el prestigio percibido de los idiomas. La mayoría de las personas entrevistadas consideran las varias formas del castellano moderno más prestigioso que el ladino (íbid., p.174).
La otra característica del ladino moderno es la presencia y frecuencia del cambio de código. Ella observa algunas maneras distintas como los ladino-parlantes cambian el código (íbid., p.183). Muchas veces, introducen una palabra extranjera en una oración ladina: Estavan delicious ‘estaban deliciosos’. También nota una palabra ajena con una terminación ladina: los kayes yenos de pushcartes ‘las calles llenas de caretillas’, o la opuesta, una palabra ladina con un sufijo ajena: komunidads ‘comunidades’. Se da cuenta del alcance del fenómeno en este ejemplo: Mi papa lavorava en la duana and mi mama audava al Hadassah i a los proves. ‘Mi papá trabajaba en la aduana y mi mamá ayudaba el Hadassah y a los pobres’ (íbid., 187). Es llamativo el cambio de código de este ejemplo porque como observó Harris, el fenómeno ocurrió con más frecuencia con las palabras básicas que tienen una palabra adecuada en ladino. En vez de un cambio de código capaz, Silva-Corvalán llama este fenómeno “code-shifting” (1983, p. 81). Mientras que el cambio de código hábil está “largely motivated by social and discourse/pragmatic factors”, el code-shifting “has a linguistic communicative function” (íbid, 85) que se usa cuando el hablante está comunicando en un idioma en lo cual tiene poca competencia (Harris, 1994, p. 191). Este fenómeno era tan prominente que la entrevistadora lo califica como un rasgo del idioma actual, y explica en parte (o es una consecuencia) d/el declive del idioma.
Harris establece algunas explicaciones por el declive del ladino, y yo cito aquí los más salientes:
Public demonstration during Young Turk Revolution in the Sultanahmet district of Constantinople, 1908 http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/7c/Ottoman-Empire-Public-Demo.png
· El nacionalismo en los Balcanes contribuyó a la fracturación del imperio otomano, lo que dañó la solidaridad de los sefardíes y su idioma (íbid., p.197). · Después de esta rotura del imperio otomano, los comerciantes sefardíes estaban obligados a tratar más con personas no judías, y esto resultó en una pérdida de prestigio del idioma (íbid., p.199). · Los sefardíes que vivían en los Estados Unidos se enfrentaban con una americanización fuerte que abogaba por la asimilación cultural de las personas, y la eliminación de las características que las separaban del grupo (íbid., p.201). · Un efecto similar pasó en Israel con el intento de unir todos los judíos bajo una nación (íbid., p.203). · Se promocionó el hebreo como el idioma de la religión judía, desplazando el ladino (íbid., p.211). · No hubo escuelas sefardíes para promover la cultura ni academias lingüísticas para la promoción y normalización de la lengua (íbid., p.212-213). · La sustitución del alfabeto latín por el alfabeto hebreo hizo que los judíos expulsados no siguieran en contacto con la literatura española en la diáspora, y por eso, no podían continuar el desarrollo del idioma y el resultado era una carencia de literatura prestigiosa sefardí (íbid., p.215, 217). El futuro del ladino Aunque la extinción completa del ladino parece inevitable, existen algunos rayos de esperanza. Hay grupos como el foro de Ladinokomunita que son muy activos y trabajan para la promoción y preservación del ladino. Los miembros de este grupo utilizan modos modernos para compartir historias e información, y ofrecen recursos para las personas que no están familiarizados con el ladino, como lecciones del ladino y un diccionario ladino-castellano. Al compartir la información e historia de sus antepasados y sus familias, ellos esperan que el ladino se prenda como idioma activo y vivo otra vez. También hay grupos como el Foundation for the Advancement of Sephardic Studied and Culture (FASSAC) que ocupan el puesto de acrecentar el conocimiento de la cultura sefardí. Obras citadas Balbuena, Monique. (2009). Dibaxu: A comparative analysis of Clarisse Nicoïdski’s and Juan Gelman’s bilingual poetry. Romance Studies, Vol. 27 No. 4, November, 2009 283–297
Benveniste, Liliana. (2009). Sefaradim de Ardjentina. Recuperado de los archivos del Ladinokomunita, http://groups.yahoo.com/group/Ladinokomunita/files/Sefaradim%20de%20Ardjentina/ Díaz-Mas, Paloma. (1986). Los sefardíes-historia, lengua y cultura. Barcelona: Riopiedras Ediciones.
Harris, Tracy K. (1994) Death of a language: the history of Judeo-Spanish. Newark: University of Delaware Press.
Lestchinsky, Jacob. (1946). Bilan de l’extermination. Brussels: Congrès Juif Mondial.
Mancheva, Dora. La lengua sefardí en su decadencia. En I.M. Hassán y R. Izquierdo Benito (Eds.), Sefardíes: literatura y lengua de una nación dispersa (p. 81-118). Cuenca: Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha.
Mohlo, Rena. (1992). The Jewish presence in Macedonia. Los maestros, no. 6 (March): 5-9.
Renard, Raymond. (1966). Sépharad: le monde et la langue judéo-espagnol des Séphardim. Belgium: Annales Universitaires de Mons.
Sephila, Haïm-Vidal. (1977). L’agonie des Judéo-Espagnols. París: Editions Hispaniques.
Los acontecimientos de la segunda guerra mundial afligieron gravemente los judíos del mundo; específicamente los grupos sefardíes, y este impacto bélico contribuye en gran parte al declive del ladino. Dora Mancheva encuadra la situación así: “Huelga hablar de lo que supuso para los judíos europeos la segunda guerra mundial. Se redujo de forma notable el número de hablantes de la lengua y ello ocurrió en una proporción desmesurada y en un período cortísimo para los procesos lingüísticos” (2008, p.86).
Los sefardíes europeos y asiáticos en la posguerra
Las populaciones de los grupos sefardíes europeos y asiáticos fueron diezmadas en el conflicto, y la mayoría de los que no murieron en la guerra salieron de sus tierras natales en los años de la posguerra. Un caso demostrativo de esta catástrofe es la ciudad griega de Salónica.
1945
Dos excepciones de este destierro durante la guerra son los sefarditas de Bulgaria y Turquía, aunque en ambos casos, casi todos de ellos salieron de estos países después de la guerra. En Bulgaria, este grupo se conservó porque Bulgaria estaba aliada a Alemania durante la guerra, y nunca fue invadido. Sin embargo, con la ocupación comunista de su país después de la guerra, ellos se marcharon a Palestina (Harris, 1994, 310). Turquía se quedó neutral durante la guerra, preservando la vida de los judíos allí, pero las situaciones económicas en la Turquía posguerra les forzaron abandonar su país para Palestina y los EEUU (Harris, 1994, 48).
Una consecuencia del destierro y la matanza de estos grupos es el declive de la prensa djudeo-español después de la guerra. Diáz-Mas cita los años 1908-1945 como la edad de esplendor para la prensa sefardita, y con la terminación de la guerra vino también el fin de casi todos estos periódicos y publicaciones (1986, 167-8). Solo tres periódicos estrenaron en este periodo de posguerra, todos ellos en Tel-Aviv (Harris, 1994, 130). Estos periódicos eran importantísimos para la conservación del ladino. Tenía un efecto vivificador en la lengua, y para muchos de los sefardíes eran los únicos escritos disponibles y accesibles en ladino (Harris, 1994, 130). Por eso, la desaparición de estas prensas correlaciona fuertemente con el declive del idioma. De más que 300 periódicos publicados en ladino sobre los siglos, solo existen dos actuales: Şalom en Estambul y Haber en Tel-Aviv, y estos dos están escrito primeramente en turco con una o dos páginas en ladino (íbid., p.131).
Los sefardíes actuales
En los Estados Unidos, los dos grupos más grandes sefarditas actuales están en Nueva York y Los Ángeles.
La comunidad sefardí de Israel es la más grande en el mundo, con una población de 300.000 en 1977 (Sephiha, 1977, p.72). Aunque en esta comunidad se ve una bajada del uso de ladino también, hay algunos recursos para experimentar el idioma hoy en día. Kol Israel transmite un programa de quince minutos en ladino cada día, y la revista Aki Yerushalayim
Hay también una comunidad sefardita en Argentina. Según Benveniste, varios grupos sefardíes llegaron a Argentina en los últimos dos décadas del siglo XIX desde Marruecos, el imperio otomano y las islas de Egeo, y hubo un flujo constante desde estos lugares hasta después de la segunda guerra mundial (Benveniste, 2009). El efecto del castellano en Argentina y otros lugares será analizado más adelante. Un ejemplo del ladino actual en este país es el poemario Dibaxu, una obra bilingüe en ladino y castellano del poeta Juan Gelman. A pesar de ser un judío asquenazí, Gelman escribe este libro para “escape the limited trappings of a national identity defined by an oppressive military regime” (Balbuena, 2009, p.2). En esta capacidad, ladino es sólo uno de lenguas argentinas que son marginadas/de-centralizadas.
El uso y estado del ladino actual
En un estudio de 91 hablantes modernos del ladino, Harris descubre algunas características que indican los usos del ladino hoy en día, y algunas tendencias que lo diferencia del ladino histórico. El uso principal para los ladino-parlantes es para comunicarse con familiares mayores, y este uso cesa con la muerte del familiar. Uno de sus entrevistados lo explica de esta manera: “Hebrew is spoken by the new generation while Judeo-Spanish is spoken by the older-generation” (Harris, 1994, p.167). Otras cosas que ella cita son el uso del ladino como idioma secreto en frente los que no lo hablan, una manera de contar chistes, una lingua franca entre sefardíes de diferentes lugares, y una manera para comunicar con habladores del castellano moderno.
Los dos rasgos sobresalientes del ladino moderno que Harris descubre son los préstamos de otras lenguas y el cambio de códigos. Ella clasifica los préstamos según el idioma del cual proceden, y encuentra préstamos del inglés, francés, hebreo y el castellano moderno. Muchos de los préstamos del inglés son análogos a los préstamos del inglés al español en las zonas de contactos. Por ejemplo, ella observa trok para significar ‘camión’, lo cual es muy parecido a la troca de spanglish (íbid., p, 173). Ella observa otros cambios que el castellano ejerce sobre el ladino que no son léxicos.
También hay mucha intrusión fonética del castellano. Un rasgo fundamental que distingue el ladino del castellano moderno es el uso de las consonantes africadas palatales [Ĵ] y [ž] en palabras como mužer y ĵente (íbid., p.174). Sin embargo, por medio de contacto con el castellano contemporáneo, ella observa una amplia desafricación de estas dos consonantes para dar la sorda velar fricativa [x] que aproxima los sonidos del español. Una razón por esta influencia interlingual, además del constante contacto con el castellano moderno en un país con tantos hispanohablantes, es el prestigio percibido de los idiomas. La mayoría de las personas entrevistadas consideran las varias formas del castellano moderno más prestigioso que el ladino (íbid., p.174).
La otra característica del ladino moderno es la presencia y frecuencia del cambio de código. Ella observa algunas maneras distintas como los ladino-parlantes cambian el código (íbid., p.183). Muchas veces, introducen una palabra extranjera en una oración ladina: Estavan delicious ‘estaban deliciosos’. También nota una palabra ajena con una terminación ladina: los kayes yenos de pushcartes ‘las calles llenas de caretillas’, o la opuesta, una palabra ladina con un sufijo ajena: komunidads ‘comunidades’. Se da cuenta del alcance del fenómeno en este ejemplo: Mi papa lavorava en la duana and mi mama audava al Hadassah i a los proves. ‘Mi papá trabajaba en la aduana y mi mamá ayudaba el Hadassah y a los pobres’ (íbid., 187). Es llamativo el cambio de código de este ejemplo porque como observó Harris, el fenómeno ocurrió con más frecuencia con las palabras básicas que tienen una palabra adecuada en ladino. En vez de un cambio de código capaz, Silva-Corvalán llama este fenómeno “code-shifting” (1983, p. 81). Mientras que el cambio de código hábil está “largely motivated by social and discourse/pragmatic factors”, el code-shifting “has a linguistic communicative function” (íbid, 85) que se usa cuando el hablante está comunicando en un idioma en lo cual tiene poca competencia (Harris, 1994, p. 191). Este fenómeno era tan prominente que la entrevistadora lo califica como un rasgo del idioma actual, y explica en parte (o es una consecuencia) d/el declive del idioma.
Harris establece algunas explicaciones por el declive del ladino, y yo cito aquí los más salientes:
· El nacionalismo en los Balcanes contribuyó a la fracturación del imperio otomano, lo que dañó la solidaridad de los sefardíes y su idioma (íbid., p.197).
· Después de esta rotura del imperio otomano, los comerciantes sefardíes estaban obligados a tratar más con personas no judías, y esto resultó en una pérdida de prestigio del idioma (íbid., p.199).
· Los sefardíes que vivían en los Estados Unidos se enfrentaban con una americanización fuerte que abogaba por la asimilación cultural de las personas, y la eliminación de las características que las separaban del grupo (íbid., p.201).
· Un efecto similar pasó en Israel con el intento de unir todos los judíos bajo una nación (íbid., p.203).
· Se promocionó el hebreo como el idioma de la religión judía, desplazando el ladino (íbid., p.211).
· No hubo escuelas sefardíes para promover la cultura ni academias lingüísticas para la promoción y normalización de la lengua (íbid., p.212-213).
· La sustitución del alfabeto latín por el alfabeto hebreo hizo que los judíos expulsados no siguieran en contacto con la literatura española en la diáspora, y por eso, no podían continuar el desarrollo del idioma y el resultado era una carencia de literatura prestigiosa sefardí (íbid., p.215, 217).
El futuro del ladino
Aunque la extinción completa del ladino parece inevitable, existen algunos rayos de esperanza. Hay grupos como el foro de Ladinokomunita que son muy activos y trabajan para la promoción y preservación del ladino. Los miembros de este grupo utilizan modos modernos para compartir historias e información, y ofrecen recursos para las personas que no están familiarizados con el ladino, como lecciones del ladino y un diccionario ladino-castellano. Al compartir la información e historia de sus antepasados y sus familias, ellos esperan que el ladino se prenda como idioma activo y vivo otra vez. También hay grupos como el Foundation for the Advancement of Sephardic Studied and Culture (FASSAC) que ocupan el puesto de acrecentar el conocimiento de la cultura sefardí.
Obras citadas
Balbuena, Monique. (2009). Dibaxu: A comparative analysis of Clarisse Nicoïdski’s and Juan Gelman’s bilingual poetry. Romance Studies, Vol. 27 No. 4, November, 2009 283–297
Benveniste, Liliana. (2009). Sefaradim de Ardjentina. Recuperado de los archivos del Ladinokomunita, http://groups.yahoo.com/group/Ladinokomunita/files/Sefaradim%20de%20Ardjentina/
Díaz-Mas, Paloma. (1986). Los sefardíes-historia, lengua y cultura. Barcelona: Riopiedras Ediciones.
Harris, Tracy K. (1994) Death of a language: the history of Judeo-Spanish. Newark: University of Delaware Press.
Lestchinsky, Jacob. (1946). Bilan de l’extermination. Brussels: Congrès Juif Mondial.
Mancheva, Dora. La lengua sefardí en su decadencia. En I.M. Hassán y R. Izquierdo Benito (Eds.), Sefardíes: literatura y lengua de una nación dispersa (p. 81-118). Cuenca: Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha.
Mohlo, Rena. (1992). The Jewish presence in Macedonia. Los maestros, no. 6 (March): 5-9.
Renard, Raymond. (1966). Sépharad: le monde et la langue judéo-espagnol des Séphardim. Belgium: Annales Universitaires de Mons.
Sephila, Haïm-Vidal. (1977). L’agonie des Judéo-Espagnols. París: Editions Hispaniques.